Hace algunos días reviví uno de esos enojos que hasta a mi me da miedo, era inevitable, odio a la gente dos caras, pero me controle de inmediato y hable con coherencia y mucha paciencia.
Eso no era normal en mí, yo era todo lo contrario, explotaba y volaban golpes por todos lados.
Entonces medite mi actitud y me di cuenta que lo aprendí de una mala relación que me hacia enojar muy seguido. Después mi paciencia (no sabia de donde venia) pero también fue de una “amistad” pasada que me había enseñado que hay personas con las que es una estupidez discutir.
Y así podría irme años atrás y cada una de esas nefastas personas me dejaron algo y no fue un recuerdo si no una gran experiencia.
Así que ahora recuerdo quien fue quien me enseño (de una muy mala forma) a tomar lo mejor de lo peor, y sin darme cuenta.
Esas personas están en nuestra vida por alguna razón, no solo están para joder, algo te tienen que dejar y depende de uno tomar esa experiencia y hacerla una enseñanza de vida.
Como dice la clásica frase, ver el vaso medio lleno o medio vació depende de uno.