Me gusta la forma de ver a Dios como Jaime Sabines lo ve, una versión retorcida pero realista, tal ves da un poco de consuelo al saber que no esta en contra nuestra, si no que es un niño jugando con nosotros.
Es mejor eso que pensar que es un hijo de la chingada, ¿NO?
Es mejor eso que pensar que es un hijo de la chingada, ¿NO?